¿Mariposas?
Yo cuando te veo tengo en el estómago
Madrid en hora punta,
Paris en plena Revolución,
o el momento exacto en que Japón
fue arrasado por Estados Unidos.
Igual que yo voy a arrasar tu cuarto
hasta hacerme con tu cama
para poder (re)tenerte como rehén
y cobrarte el rescate en polvos
mientras ondea la sonrisa de idiota
que pusiste en mi cara cuando te conocí.
Quiero tirarme al mar de tus ojos
sin saber nadar, para ahogarme en ellos
y que me veas cada vez que los cierres,
cada vez que parpadees como un semáforo en ámbar,
o cada vez que los abras cada despertar a mi lado
durante el resto de nuestra vida.
Andrés da Silva