miércoles, 16 de octubre de 2013

ENTRE VEN Y VE SOLO HABÍA UNA ENE

Estoy entre ese púgil incapaz de levantarse
Y el corazón de ese coche que se revoluciona cada vez que suspiras.
Salto al vacío cada mañana, al no descubrirte a mi lado.
Y grito todo lo que llevo dentro que me sobra.
Y mientras realizo esta metafórica caída
Dejo volar mi imaginación, la cual te encuentra en todas las nubes.
Forcejeo contra el incesante trotar del tiempo
Por un mísero segundo más a tu lado
Encerrado en la cárcel que tu nombre delimita.
Y sonrío cada vez que llega la hora de comer(te la boca).
Sigo bajandote la luna al charco más cercano a tu portal todas las lluviosas noches de luna llena
Y no me importa cual es su sabor, pues conozco el tuyo y se que ninguno se le compara.
Quiero que seamos como Superman, pero al revés, es decir, que entremos en las cabinas para desvestirnos.
Quiero que seamos ese punto y esa coma que acaban uno encima del otro al final de este intento de poema;

Andrés da Silva

No hay comentarios:

Publicar un comentario