miércoles, 24 de abril de 2013
YO TÚ NOSOTROS
Muestrame tu sonrisa.
Es preciosa, ¿lo sabes?
Huye muy lejos.
A donde sea.
Sin pensar.
Pero sin dejar de estar a mi lado.
Gritame en silencio.
Enfadame.
Hazme daño.
Consigue que llore.
Tírame a la basura.
Rodéame de soledad.
Desenamorame.
No me importa.
Volveré a enamorarme.
Ven conmigo.
Te daré cariño.
Métete en mi cama.
Hazme el amor.
Quedémonos sin aliento.
Hazme volar.
Soñemos juntos.
Sígueme.
Vayamos a paraísos por descubrir.
Veamos amanecer París.
Y anochecer Florencia.
Bailemos.
Paremos el tiempo.
Hagámonos dueños del mundo.
Juguemos a ser Dios.
Que se joda el mundo.
Seamos por siempre tú y yo.
O mejor aún:
Seamos por siempre nosotros.
No te conformes.
No llores.
No sufras.
Tan solo suelta mi mano.
Andrés da Silva
martes, 23 de abril de 2013
MI ROLLO ES EL ROCK!
Andrés da Silva
AMORES MODERNOS
-Perdona, dije señalando el asiento.
Ella se apartó y se puso en el de la ventanilla. Estaba con su movil, hablando con alguien, no presté atención, no me gusta cotillear. Yo, eufórico tras el conierto, hablaba con mi amigo, y twiteaba desde el móvil. No volví a mediar palabra con la chica. El bus llegó al destino, y nos fuimos con unos amigos. Ya había empezado todo, aunque no lo sabíamos aún. A la mañana siguiente, tenía un mensaje en twitter:
"Hola, soy la chica rubia del autobús de ayer"
Flipé al ver el mensaje. Y le respondí, no recuerdo exactamente con que. Hablamos durante unos cuantos días. Había visto mi twitter en mi móvil, y me había buscado. Era una chica muy maja. Un día decidimo quedar. Fuimos a tomar algo, y después la acompañé a casa. Al llegar, nos quedamos un rato en el portal, charlando.
-¿Puedo darte un beso? Me dijo
-Claro, respondí
De pronto me besó. Pensaba que me iba a dar un besito en la mejilla, de despedida, o algo. Me esperaba lo otro, pero prefería lo que estaba ocurriendo. Se fue a casa sin decir nada más. Yo me fui a casa también, despacio, sin dejar de pensar en ella. Quedamos varios días más, ya como novios (o algo así). Un día al volver a casa le mandé un mensaje y no me respondió. La llame y nada. Pasaban los días, y no sabía nada de ella. Supuse que se habría cansado de mí, pero me extrañaba, a ella le gustaba hablar las cosas, no actuar sin dar explicaciones. Un mes después me encontré con una de sus amigas. Al preguntarle por ella, me dijo que el día que estuve con ella por última vez, cuando volvía a casa, había sido arrollada por un camión. ¿¡Qué!? Sí, se había muerto. Me sentía fatal por pensar que había podido estar pasando de mi. Nunca logré olvidarla. Y nunca dejé de esperar el día en que volvería a verla, día que por fín está cerca.
Andrés da Silva
jueves, 18 de abril de 2013
PROMESAS ROTAS
Hoy es uno de esos días en los que te sientes defraudado. Alguien que te prometió algo, lo incumple. No, la promesa no fue hace tiempo, fue ayer. Esta clase de cosas son las que me destrozan, me hacen mierda. Pocas cosas me duelen, y una de ellas es que me fallen, que no cumplan las promesas, pero no hay ya nada que hacer. Lo que pasó, pasó. Solo queda lo de siempre, salir a la calle, con una sonrisa, y con los cascos puestos, fingiendo que nada pasó. Mañana será otro día. Veremos que toca aguantar, si hay fuerzas para ello, y si merece la pena..
Andrés da Silva
TEMPESTAD
-¿Te pasa algo?
-No, simplemente tuve un mal día. Dije, mientras me secaba las lágrimas que aún brotaban de mis ojos.
-¿Y ese anillo que no dejas de mirar?
-No se, me lo acabo de encontrar en el suelo. Voy a dejarlo en la oficina de objetos perdidos.
-¿Puedo acompañarte?
-Claro. Respondí.
Dicho y hecho, al poco ya lo habíamos dejado allí.
-¿Te apetece dar una vuelta en barco? Dijo.
-Me encantaría.
Volvimos al puerto y me llevó a su barco. Se llamaba Pegaso. Era pequeño, pero muy bonito. Estuvimos un buen rato navegando, hasta que dimos la vuelta por culpa de la oscuridad de la noche. Nos fuimos a casa. Seguimos quedando, y con el tiempo, empezamos a salir. Eramos muy felices, hasta que empezamos a discutir. Llegó a un punto en el que no lo soporté más, y le dejé. Se fue llorando. Los días siguientes no supe nada de él. No contestaba a mis llamadas. Finalmente, unos marineros vieron su bote, destrozado contra unas rocas, pero no se sabía nada de él. A la semana, su cuerpo desnudo y putrefacto apareció flotando en el puerto, en la zona en que había encontrado el anillo. Jamás se me olvidará la imagen de aquel cuerpo, flotando sin vida, pues desde entonces es dueño de mis sueños, haciendome sufrir, noche tras noche, terribles pesadillas.
Andrés da Silva
domingo, 14 de abril de 2013
AVIONES A PUNTO DE SALIR
Andrés da Silva
TAN SOLO AMOR
Dar todo por alguien tiene su recompensa, por llamarlo de algun modo: que ese alguien no de nada por ti y te quedes jodido. No es precisamente una sensacion agradable, pero es lo que toca, todo a cambio de enamorarse, a veces tan mágico, a veces tan mierda..
Andrés da Silva