Cupido apunta a mi culo cada vez que dispara,
Y por eso siempre acabo cagandola.
Pero mis mariposas ya se acostumbraron,
Y aletean entre blancas nubes de cocaína,
Entre deseos de putas que jamas llegaran a ser de lujo,
Y entre la suerte de pasar bajo un andamio
Y al rato estar echando un polvo digno de pelicula porno.
Vidas llenas de arco iris
De los que cuelgan sogas,
De las que cuelgan vidas
Que muy pronto correrán mejor suerte.
Noches que incitan al suicidio de seguir viviendo.
De seguir buscando unos ojos que griten revolución
Entre muchedumbres sumisas al sistema.
Sigo buscando unos pies que no estén en el suelo,
Y una mano que tire la piedra y se sienta orgullosa por ello.
Y es que eso de "haz el amor y no la guerra" es absurdo,
Un amor sin guerra y sin polvo de la paz no merece la pena.
Y agachar la cabeza es más sencillo que pelear.
Quizá por eso cupido lanza flechas,
Y apenas hay valientes que se atrevan a devolverselas.
Andrés da Silva