Tan solo ella es capaz
De jugar al escondite con las estrellas.
Su mirada puede paralizar aceras enteras
Haciendo que todos se emboben mirandola.
Y no hablemos de cuando detiene el universo
Cada vez que sonríe.
Sus lágrimas son tempestades
En los corazones de muchos.
Y el "bésame" que lleva tatuado en el cuello en forma de diana
Hace enloquecer a todos los mortales.
Solo teme al amor
Pero no sabe que es ella quien lo personifica.
Su voz es la sinfonía
Que Mozart soñaba componer.
Y tiene ese hipnotizante movimiento de caderas
Digno de las mejores stripers de lujo,
Sin límites de velocidad
Ni stops que detengan.
Verla dormirse después de leer
Dos o tres poemas de Walt Whitman
Es lo mas parecido a eso que llaman cielo.
Y esque no hay atardecer que se le compare
Ni huracán mejor que el parpadeo de sus pestañas.
Andrés da Silva
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