Cupido se quedó sin flechas
En medio de la batalla,
Y fue brutalmente asesinado.
Desde entonces me limito
A buscar tu sonrisa en el fondo de una botella,
Pateada una y mil veces,
Al darme cuenta de que ya no estaba,
De que ya no estabas.
También te llevaste la mía,
Y el calor de los veranos,
Y el piar de los pájaros
Que me despertaban cuando no madrugaba.
Y es que desde que las pu(n)tas de las flechas de Cupido no se clavan,
Yo tampoco beso la punta de tu nariz,
Ni me pierdo en tus ojos,
A pesar de conocerlos de memoria.
Ni me haces volar,
A pesar de no tener alas..
Cupido está muerto..
Yo lo maté..
Y se llevó mis razones..
Y me llevó a mi.
Andrés da Silva
No hay comentarios:
Publicar un comentario