domingo, 16 de febrero de 2014

NO ME LLAMES POETA

No me llames poeta.
No mates las golondrinas de Becquer a punta de palabras.
Ni hundas el velero de Espronceda vaciando el cargador de tu boligrafo.
No fusiles la poesía de Lorca, con él ya fue suficiente.
No intentes imitar a Neruda, tratando de escribir los versos más tristes, no lo conseguiras.
Tampoco cures las tres heridas de Miguel Hernández.
No ayudes a Alberti ni a su paloma, déjalos que se equivoquen.
No dejes que tu cuerpo haga ruido, cuando ame al de Cernuda.
No imagines ser Dios. Ni tampoco Ángel González.
No dejes a Julia huérfana de palabras.
No trates de dolerme tanto como un poema de Sabines.
Tampoco viajes a París con Montero, para ver la luna color de viejo saxofón.
Pero sobretodo, no me compares con ellos,
pues jamás conseguiré escribir con una mínima parte de su magia.
Por eso te pido, te ruego, y te suplico,
que no, que no me llames poeta.

Andrés da Silva

No hay comentarios:

Publicar un comentario