martes, 3 de febrero de 2015

CARAS ARRUGADAS

Algunos solo ven viejos que estorban
donde en realidad hay caras arrugadas
tras las que se esconden tiempos mejores.

Vivencias de época de guerras.
Hambre, muerte, abusos, dolor.
El brazo bien arriba.
Unos estirados,
otros, con el puño cerrado.
Una pelea por ver quien la tenía más larga.
Y al final, ganó el que menos huevos tenía.
Más hambre, más muerte, más abusos, más dolor.

Hombres:
Servicio militar.
Prostitutas, homosexualidad secreta.
Vuelta a casa.

Mujeres:
Encerradas en casa.
"Buscate un hombre que te quiera
y que te tenga llenita la nevera".
Sobre todo eso, que te mantenga.
Y TIENES QUE SER SUMISA.

Años 60. Desenfreno.
Jipis, amor libre, y drogas.
Muchas drogas,
por eso muy pocos recuerdan
lo grandiosa que fue esta década.
Y todos los hijos que de ella salieron.

Ella los cuida.
Y limpia.
Y cocina.
Y todo.
Él trabaja para mantenerlos.
Empleado en alguna fábrica local,
soñando con ser el empresario.
Actor secundario en peliculas de serie B,
pensando siempre en Hollywood.
Cantante cuando está borracho en el bar,
con aspiraciones imposibles a estrella de blues.

Ahorrado lo justo para hacer ellos mismos
una casa en el pueblo.
Eso era lo más cerca que estarían de Gran Vía.
Pero se tenían el uno al otro.

Monarquía. Supuesta democracia.
Terrorismo.
Los hijos se casan
y se van de casa.
Vejez, enfermedades, olvido.

Avales erroneos.
Abandono en el asilo.
El banco se hace con esa casa
que ya no recuerdas que hiciste con tus propias manos.
Ya no recuerdas a nadie,
y solo la muerte se acuerda de ir a visitarte.

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