Saltar de la cama con la esperanza de que el suelo haya desaparecido.
Cortar los hilos que me atan al paracaídas.
Y caer.
Sí, caer.
Dejar dejar de flotar entre fantasías de un mundo de mierda,
Y reventarse contra la realidad.
O contra el suelo.
A estas alturas ya no se que prefiero.
Arrasar con la mayor cantidad de todo,
De todos.
Darme cuenta de que no se volar,
Y que el suelo me de esa hostia que tanto me merezco.
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