No dejáis que busquen en contenedores comida caducada
pero arrasáis minibares a cuenta del pueblo, y no pasa nada
porque os creéis superiores a cualquier peatón
no os preocupeis, vuestro próximo cóctel será Molotov.
Desahuciáis a familias que no tienen como pagar
dejándoles con bebés con la calle como hogar.
El padre se suicida al no conseguir para el niño un plato
eso no es un suicidio, sino un asesinato.
A cualquier manifestación
enviáis a cien maderos
empieza la revolución
y no podéis defenderos.
Robáis todo a las personas para dárselo a los bancos
protegéis fronteras, ilegalizando a los que llegan en barcos.
Los deportáis en avión, si importar si son de aquí o de allí
Yo soy del mundo, no de este puto país.
El paro crece hasta límites insospechados
la sanidad no existe, vosotros la habéis matado.
Médicos desempleados trabajan de barrenderos
y los respeto mucho más que a policías o a banqueros.
Nos dejasteis sin educación pero tenemos cultura
y nosotros os recortaremos vuestra falsa democracia absurda.
Y si por escribir realidades me vas a llamar radical
que sepas que no me importa, no me vas a hacer callar.
Johnny Rotten decía que no había futuro.
Le habéis dado la razón, eso no lo dudo.
Un futuro sin derechos es como un futuro muerto,
sal a la calle y lucha por lo que es nuestro.
Los medios de comunicación no dicen la verdad
pero la ley de la mordaza con nosotros no podrá.
Os habrá quedado claro el asco que me dais,
y cuando os llegue la guillotina, ya no creo que riáis.
Andrés da Silva