Sobre mi cama está el folio en blanco
Que contiene los versos que no tuve huevos a escribirte,
Los te quiero que salían de mi corazón
Pero que se quedaban enredados entre los nudos de mi garganta,
Y todos esos planes que nunca tendrán lugar.
Dentro de mi armario, el tanga que nunc te quité,
La camiseta que tanto te gustaba,
Y un tarro donde encerré a las mariposas de mi estómago
Para que solo aparezcan cuando me venga en gana.
Bajo el edredón, los polvos que nunca echamos,
Las noches soñando contigo,
Y los litros de lágrimas que por ti cayeron
Y que la almohada recogió a cambio de dormir conmigo.
Y por el suelo, la guitarra que no volverá a sonar por ti,
Los trozos de aquella foto que una vez te saqué,
Los restos de las pajas que pensando en ti me hice,
Y mi cuerpo sin vida.
Andrés da Silva