martes, 13 de agosto de 2013

COMO CERDOS EN EL BARRO

Me encanta como te pones
cuando los dardos que son mis besos
se clavan en la diana de tu cuello.
Empiezas a retorcerte por vendavales de placer,
y me susurras al oído, entre eróticos suspiros,
"baja un poco más".
Ahí es cuando llego a tus torres gemelas,
esas que intentaré derribar con mi boca,
sin lograr resultado alguno.
Continúo hasta llegar a la frontera de tu ombligo,
cambiando de país a uno llamado Paraíso.
Pero tu me frenas, diciéndome dos cifras,
tu número favorito.
El aleteo de las mariposas de nuestros estómagos,
provoca huracanes en nuestras lenguas,
haciéndonos disfrutar, como cerdos en el barro.
Al final acabas mejor que empezaste,
aparentemente maquillada, con los mofletes colorados,
y los labios, pintados con mi blanco carmín.

Andrés da Silva

No hay comentarios:

Publicar un comentario