Preguntarte al oido
Si te apetece compartir almohada,
Noche, e insomnio.
Ponernos de ácido
Pasear por los suburbios
Entre policías corruptos
Bares de striptease
Y estrellas que hace tiempo dejaron de brillar.
Encontrarte las alas
Y dejarnos volar
Entre la niebla que inunda los bares.
Descubrir islas en tus ojos,
El paraiso en tu boca.
Intentar conseguir un beso
Antes de desaparecer
Y volver a ser desconocidos.
Sin haber salido de la cama.
martes, 1 de diciembre de 2015
SUSURRO
domingo, 20 de septiembre de 2015
Besos no dados
Que ocupan el hueco
Que la arena deja en el reloj al caer.
Afiladas cerbatanas
Paradas con el corazón
Evitando males mayores.
Se le rompe una cuerda
Al chico que tocaba en la calle
La canción que te gustaba,
Y ya no volverá a sonar igual.
La lluvia golpea la acera
Formando riachuelos
Que se llevan todos los momentos.
Todas las palabras.
Jugar es cosa de niños,
Aunque a ti te encante,
Y yo sea incapaz
De dejar de ser un niño.
lunes, 18 de mayo de 2015
PIENSAS
martes, 7 de abril de 2015
NAVES ESPACIALES
para que el hombre del saco no pueda encontrarnos.
Nos pondremos trajes de astronauta
los domingos, para ir a misa,
aunque no vayamos nunca.
Buscaremos vida inteligente
y trataremos de acabar con ella
o de que ella acabe con nosotros
convirtiéndonos en poesía.
martes, 3 de febrero de 2015
CARAS ARRUGADAS
donde en realidad hay caras arrugadas
tras las que se esconden tiempos mejores.
Vivencias de época de guerras.
Hambre, muerte, abusos, dolor.
El brazo bien arriba.
Unos estirados,
otros, con el puño cerrado.
Una pelea por ver quien la tenía más larga.
Y al final, ganó el que menos huevos tenía.
Más hambre, más muerte, más abusos, más dolor.
Hombres:
Servicio militar.
Prostitutas, homosexualidad secreta.
Vuelta a casa.
Mujeres:
Encerradas en casa.
"Buscate un hombre que te quiera
y que te tenga llenita la nevera".
Sobre todo eso, que te mantenga.
Y TIENES QUE SER SUMISA.
Años 60. Desenfreno.
Jipis, amor libre, y drogas.
Muchas drogas,
por eso muy pocos recuerdan
lo grandiosa que fue esta década.
Y todos los hijos que de ella salieron.
Ella los cuida.
Y limpia.
Y cocina.
Y todo.
Él trabaja para mantenerlos.
Empleado en alguna fábrica local,
soñando con ser el empresario.
Actor secundario en peliculas de serie B,
pensando siempre en Hollywood.
Cantante cuando está borracho en el bar,
con aspiraciones imposibles a estrella de blues.
Ahorrado lo justo para hacer ellos mismos
una casa en el pueblo.
Eso era lo más cerca que estarían de Gran Vía.
Pero se tenían el uno al otro.
Monarquía. Supuesta democracia.
Terrorismo.
Los hijos se casan
y se van de casa.
Vejez, enfermedades, olvido.
Avales erroneos.
Abandono en el asilo.
El banco se hace con esa casa
que ya no recuerdas que hiciste con tus propias manos.
Ya no recuerdas a nadie,
y solo la muerte se acuerda de ir a visitarte.
lunes, 2 de febrero de 2015
LUNES. 7:00.
Saltar de la cama con la esperanza de que el suelo haya desaparecido.
Cortar los hilos que me atan al paracaídas.
Y caer.
Sí, caer.
Dejar dejar de flotar entre fantasías de un mundo de mierda,
Y reventarse contra la realidad.
O contra el suelo.
A estas alturas ya no se que prefiero.
Arrasar con la mayor cantidad de todo,
De todos.
Darme cuenta de que no se volar,
Y que el suelo me de esa hostia que tanto me merezco.
miércoles, 31 de diciembre de 2014
QUIEN QUIERE SER POETA, PUDIENDO SER UN PETA ENTRE SUS LABIOS
que eran muy adictivos, y que colocaban mucho.
Que me acabarían volviendo loco.
No entendía a que se referían con aquello de los verdes.
Hasta que me miraste, y mi vida se tambaleó por completo.
Vi en tus ojos la jugada que me acababa de hacer perder.
Vi tus ojos, y supe que ya no había vuelta atrás.
Comprendí que esa mirada de complicidad significaba
que todo se quedaba en manos de la poesía.
Quizá sea un doble o nada con la vida,
o el momento de empezar a creer en la magia.
Pero, ¿sabes qué?
Tengo el corazón asegurado a todo riesgo,
así que por una vez
van a ser otros los que paguen mis destrozos.
Andrés da Silva