Vagar por las calles de tu cuerpo
a la luz de la luna
disfrutando de tan mágico paraiso.
Tumbarme despacio en tu clavicula
mirando al cielo
para saltar de estrella en estrella
hasta acabar en la más brillante: tu mirada.
Navegar por tu cuello sobre mis labios
embriagandome de tu colonia.
Y de ti.
Susurrarte a la boca besos imposibles
e impensables tiempo atras
creando un pervertido baile
entre nuestras lenguas.
Dejarme caer entre tus dedos
como si fueran un tobogán
y jugar a ser tu marioneta.
Dormir en tu cintura
con la tienda de campaña
y bajar hasta la X
donde está enterrado el tesoro
que hay bajo tus bragas.
Andrés da Silva
No hay comentarios:
Publicar un comentario