Huir de la realidad
Y saltar del infierno al cielo
Tras la primera raya,
Y la primera paja,
Prometiendome a mi mismo esperarte alli.
Mintiendome a mi mismo
Sobre si estoy o no vivo,
Y sobre si merece o no la pena estarlo.
Nadie puede salvarnos,
El fuego avanza sin freno
Entre orgasmos mudos
Dignos de las mejores actrices porno.
Tú, musa maldita,
Causante de tanto absurdo
En forma de poesía,
Eres esa psicodelia que toda vida necesita.
Andrés da Silva
No hay comentarios:
Publicar un comentario