Mi lengua se cansó de mi boca
y quiere irse a vivir a tu cuerpo.
Jugar con la tuya,
recorrer tu cuello,
pasar entre tus duros pezones,
deteniéndose para comer,
deslizarse por tus curvas,
bailar en tu ombligo,
y hacer noche en tu coño,
antes de follarnos rápido,
para corrernos despacio,
hasta que tus piernas
no puedan dejar de temblar.
Andrés da Silva
No hay comentarios:
Publicar un comentario