lunes, 18 de mayo de 2015

PIENSAS

A veces es necesario parar.
Detener la vida un instante.
¿Qué o quien querías ser?
¿Qué o quien eres? 
¿Estás haciendo lo que realmente quieres
o tan solo haces lo que el resto quieren que hagas?

Siempre idolatraste al Principito, a Holden Caulfield, al Quijote,...
Quisiste cambiar el mundo, y aun te mueres de ganas por ello,
pero te parece más sencillo seguir con tu monótona vida de oficina.
Te pones tu camaleónico traje gris, y te fundes con el ajetreo urbano.
Atiendes el teléfono antes de que suene el tercer timbre.
Pagas tus recibos el día 6 de cada mes.
Respondes 'sí, jefe' a todo lo que te dice.
Sales del trabajo, te aflojas la corbata, 
tomas 2 copas de un crianza de hace 3 años,
vuelves a tu casa, besas a tu mujer,
metes a tus hijos en la cama,
escuchas cualquier programa deportivo que echan por la radio,
y te duermes.
Te levantas a mear 4 veces a lo largo de la noche,
y te la sacudes 2 veces, porque más ya es paja.
A las 7.10 suena el despertador.
Lo pospones 5 minutos.
Te duchas, dos cafés cargados,
y repites la rutina un día más.
Un día menos.
El domingo llevas a tus hijos a comer con los abuelos.
Y al zoo.
Los animales son bonitos.

Pero no tienen libertad.
Porque un humano los encerró en jaulas.
Igual que a ti en el trabajo.
Piensas.
¿Eso es lo que quieres para tus hijos?
¿Eso es lo que quieres para ti?

Dónde quedó aquel que soñaba con meterle un gol con la mano a Inglaterra en el '86,
aquel que soñaba con pisar la luna en millones de televisores,
aquel que soñaba con acariciar a Lucille como nadie más sabía hacerlo.

Querías ser un payaso que recorría el mundo sacando sonrisas a los niños.
Querías aprender magia. Y cantar bien. Y conocer mucha gente. Y viajar. Y volar.
Querías ser feliz, y ahora solo eres. A secas.
Tan solo eres para algún día dejar de ser.
Eres ese que está surfeando por el medio de una ola infinita, esperando a que se acabe.
Pero sin tabla, ni ola, ni surf.
Tú me entiendes.

martes, 7 de abril de 2015

NAVES ESPACIALES

Vámonos a vivir a un meteorito
para que el hombre del saco no pueda encontrarnos.
Nos pondremos trajes de astronauta
los domingos, para ir a misa,
aunque no vayamos nunca.
Buscaremos vida inteligente
y trataremos de acabar con ella
o de que ella acabe con nosotros
convirtiéndonos en poesía.

martes, 3 de febrero de 2015

CARAS ARRUGADAS

Algunos solo ven viejos que estorban
donde en realidad hay caras arrugadas
tras las que se esconden tiempos mejores.

Vivencias de época de guerras.
Hambre, muerte, abusos, dolor.
El brazo bien arriba.
Unos estirados,
otros, con el puño cerrado.
Una pelea por ver quien la tenía más larga.
Y al final, ganó el que menos huevos tenía.
Más hambre, más muerte, más abusos, más dolor.

Hombres:
Servicio militar.
Prostitutas, homosexualidad secreta.
Vuelta a casa.

Mujeres:
Encerradas en casa.
"Buscate un hombre que te quiera
y que te tenga llenita la nevera".
Sobre todo eso, que te mantenga.
Y TIENES QUE SER SUMISA.

Años 60. Desenfreno.
Jipis, amor libre, y drogas.
Muchas drogas,
por eso muy pocos recuerdan
lo grandiosa que fue esta década.
Y todos los hijos que de ella salieron.

Ella los cuida.
Y limpia.
Y cocina.
Y todo.
Él trabaja para mantenerlos.
Empleado en alguna fábrica local,
soñando con ser el empresario.
Actor secundario en peliculas de serie B,
pensando siempre en Hollywood.
Cantante cuando está borracho en el bar,
con aspiraciones imposibles a estrella de blues.

Ahorrado lo justo para hacer ellos mismos
una casa en el pueblo.
Eso era lo más cerca que estarían de Gran Vía.
Pero se tenían el uno al otro.

Monarquía. Supuesta democracia.
Terrorismo.
Los hijos se casan
y se van de casa.
Vejez, enfermedades, olvido.

Avales erroneos.
Abandono en el asilo.
El banco se hace con esa casa
que ya no recuerdas que hiciste con tus propias manos.
Ya no recuerdas a nadie,
y solo la muerte se acuerda de ir a visitarte.

lunes, 2 de febrero de 2015

LUNES. 7:00.

Saltar de la cama con la esperanza de que el suelo haya desaparecido.
Cortar los hilos que me atan al paracaídas.
Y caer.
Sí, caer.
Dejar dejar de flotar entre fantasías de un mundo de mierda,
Y reventarse contra la realidad.
O contra el suelo.
A estas alturas ya no se que prefiero.
Arrasar con la mayor cantidad de todo,
De todos.
Darme cuenta de que no se volar,
Y que el suelo me de esa hostia que tanto me merezco.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

QUIEN QUIERE SER POETA, PUDIENDO SER UN PETA ENTRE SUS LABIOS

Siempre me dijeron que tuviera cuidado con los verdes,
que eran muy adictivos, y que colocaban mucho.
Que me acabarían volviendo loco.

No entendía a que se referían con aquello de los verdes.
Hasta que me miraste, y mi vida se tambaleó por completo.
Vi en tus ojos la jugada que me acababa de hacer perder.
Vi tus ojos, y supe que ya no había vuelta atrás.
Comprendí que esa mirada de complicidad significaba
que todo se quedaba en manos de la poesía.
Quizá sea un doble o nada con la vida,
o el momento de empezar a creer en la magia.

Pero, ¿sabes qué?
Tengo el corazón asegurado a todo riesgo,
así que por una vez
van a ser otros los que paguen mis destrozos.

Andrés da Silva

miércoles, 10 de diciembre de 2014

BIDONES ARDIENDO

Soy incapaz de escribir cuatro versos seguidos.
Busco la inspiración en esquinas de madrugada,
donde los llantos son la banda sonora
que trata de vaciar el espacio que una vez fue tuyo.
Una mamada en los baños de un pub.
Un adiós sin beso en la estación.
Botellas rotas un viernes por la noche.
O un sábado.

La vida tiene un color frío invierno desde que te fuiste.
Ya no hay bidones con fogatas dentro intentando calentar
ni los tristes acordes de aquel viejo negro.
La armónica llora al no tener razones para sonar,
pero aunque Chicago ya no suena a futuro,
tú sigues sonando a rocanrol.

Andrés da Silva

lunes, 8 de diciembre de 2014

MIEDO A NO CAER

Versos con forma de filo afilado
Que me hacen escribir
Entre fuego cruzado de recuerdos.

Batalla a muerte con la madrugada,
Y de momento voy perdiendo,
Y de momento voy perdido.

Tormenta en el interior y en la calle.
Lluvia que erosiona caparazones
Y deja heridas a la vista.

Equilibrista sobre las cuerdas de una guitarra
Con miedo a no caer.

Querer morir.
O vivir hasta que la noche muera.

Andrés da Silva