viernes, 15 de marzo de 2013

AÚN ARDE MADRID..

Entré. En una esquina había unas cuantas fotografías antiguas, y una bombilla roja, de las que se usaban para revelarlas. También había un tocadiscos y una gran colección de vinilos. Me llamó mucho la atención que en una de las paredes hubiera un graffiti, uno de Banksy, y justo al lado, un dibujo hecho con tiza. Era extraño, y a la vez bonito. Me encantaba aquel lugar. Podría pasarme toda la vida allí, en aquel bar, pero tan solo tenía esa noche, pues al día siguiente debería coger el tren para volver a Madrid, mi casa. Al ir a la barra a pedir algo para tomar, la vi. Era una chica preciosa. Llevaba un pantalón de rayas anchas azules, una chaqueta vaquera, y un sombrero negro. Me encantaba. Me senté a su lado:
-No eres de por aquí, ¿verdad? Dijo.
-No, ¿como lo sabes?
-Por aquí no suele venir gente como tú..
-¿Y cómo soy yo?
-Normal.
La noche pasó mientras hablábamos. Llegó la mañana y tenía que coger el tren. Se despidió de mí con lágrimas en los ojos. Mientras salía, vi en la puerta un cartel que decía que buscaban camarero. Sí, era mi oportunidad. Mandé odo a la mierda, por ella. Empezaría una nueva vida, con ese trabajo, y a su lado. Y volvería a hacerlo.


Andrés da Silva

No hay comentarios:

Publicar un comentario